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Volver a la rutina después de las vacaciones puede hacerse cuesta arriba. Cambian los horarios, recuperamos el ritmo de trabajo, vuelven las prisas y, poco a poco, dejamos atrás esos días en los que comer era también una parte más del descanso.

Con la llegada del otoño tenemos una buena oportunidad para recuperar nuestros hábitos, volver a cocinar con calma y llenar la mesa de alimentos frescos y variados. No hace falta hacer grandes cambios: incorporar más frutas y hortalizas a nuestras comidas puede ser un buen punto de partida para volver a sentirnos con energía.

En Almagro Nature apostamos por una alimentación basada en productos frescos, naturales y de calidad. Por eso, hoy reunimos algunas ideas de platos sencillos para disfrutar durante esta época del año utilizando hortalizas como tomate, pimiento, calabacín y pepino, productos que permiten preparar desde recetas reconfortantes hasta opciones más ligeras.

Volver a la rutina también empieza en la cocina

Después de las vacaciones es habitual que los horarios de las comidas hayan cambiado y que recurramos más a opciones rápidas cuando tenemos poco tiempo. Recuperar cierta planificación puede ayudarnos a volver a una alimentación más equilibrada sin necesidad de complicarnos.

Una buena idea es tener siempre algunas hortalizas frescas en casa. Así podemos preparar rápidamente una ensalada, un salteado, una crema o una guarnición y acompañarlas con otros alimentos como legumbres, huevos, pescado, carne, cereales o frutos secos.

Además, cocinar con productos diferentes permite variar los platos y evitar que comer sano se convierta en una rutina aburrida.

1. Salteado de tomate, pimiento y calabacín

Hay recetas que demuestran que no hace falta una larga lista de ingredientes para preparar un plato lleno de sabor.

Corta pimiento y calabacín en trozos pequeños y saltéalos con un poco de aceite de oliva. Cuando comiencen a estar tiernos, incorpora tomate en dados y deja cocinar unos minutos más. Puedes añadir ajo, orégano, pimienta o las especias que más te gusten.

Este salteado puede disfrutarse solo o utilizarse como acompañamiento de arroz, pasta, huevos o legumbres. Una preparación sencilla que además puedes dejar lista con antelación para resolver varias comidas durante la semana.

2. Pimientos California rellenos

Los pimientos California son perfectos para preparar un plato completo y lleno de color.

Puedes rellenarlos con una mezcla de arroz o quinoa, tomate, calabacín y alguna fuente de proteína como garbanzos, pollo o atún. Una vez preparados, solo tendrás que introducirlos en el horno hasta que el pimiento esté tierno.

El resultado es un plato vistoso, fácil de adaptar a diferentes gustos y perfecto para esos días en los que apetece volver a las comidas de cuchara y horno que tanto protagonismo recuperan durante el otoño.

3. Ensalada de pepino, tomate y frutos secos

Que llegue el otoño no significa que tengamos que despedirnos de las recetas frescas.

El pepino holandés y el tomate pueden seguir formando parte de nuestras comidas, especialmente durante los primeros días de la estación, cuando las temperaturas todavía nos permiten disfrutar de platos ligeros.

Combínalos con frutos secos, queso fresco y unas hojas de hierbas aromáticas. Un aliño sencillo de aceite de oliva virgen extra, limón y una pizca de sal será suficiente para darle el toque final.

Una opción rápida para llevar al trabajo o para preparar una cena sin pasar demasiado tiempo en la cocina.

4. Crema de calabacín y pimiento

Cuando las tardes comienzan a refrescar, las cremas de verduras vuelven a ocupar su lugar en la cocina.

Para preparar esta propuesta, sofríe ligeramente pimiento y cebolla, añade calabacín troceado y cubre con agua o caldo de verduras. Cocina hasta que las hortalizas estén tiernas y tritura hasta conseguir una textura suave.

Puedes terminarla con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas semillas o frutos secos para aportar un toque crujiente.

Es una receta sencilla, reconfortante y muy fácil de preparar en cantidad para tener una cena resuelta durante varios días.

5. Tostadas de tomate para un desayuno diferente

Recuperar la energía no empieza necesariamente a la hora de comer. El desayuno también puede ser una buena ocasión para incorporar productos frescos.

Una rebanada de pan integral con tomate rallado, aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal es una opción sencilla que forma parte de nuestra tradición gastronómica. Puedes completarla con queso fresco, aguacate o huevo para conseguir un desayuno más completo.

Pocos ingredientes, mucho sabor y una forma sencilla de empezar el día.

Comer bien no significa complicarse

Una de las mejores estrategias para mantener buenos hábitos cuando volvemos a la rutina es no ponérnoslo demasiado difícil.

Tener verduras lavadas y listas para consumir, preparar algunas elaboraciones con antelación o aprovechar una misma preparación para diferentes platos puede ahorrarnos tiempo durante la semana.

Por ejemplo, unos pimientos y calabacines asados pueden servir como guarnición, formar parte de una ensalada o convertirse en el relleno de una tortilla. Del mismo modo, un buen tomate puede protagonizar desde una tostada hasta una ensalada o una salsa casera.

La clave está en tener opciones a mano y dejar que los productos frescos hagan buena parte del trabajo.

El otoño también se disfruta alrededor de la mesa

La vuelta de vacaciones no tiene por qué significar abandonar los pequeños placeres del verano. El cambio de estación trae consigo otros ritmos y otras formas de disfrutar de la comida.

Volvemos a las comidas más pausadas, a encender el horno, a preparar cremas y guisos y a recuperar recetas que apetecen cuando bajan las temperaturas. Y las hortalizas siguen teniendo un papel fundamental en esa transición.

En Almagro Nature creemos que cuidar nuestra alimentación puede formar parte de la rutina sin convertirse en una obligación. Elegir buenos productos, variar nuestras recetas y disfrutar de lo que ponemos en el plato también es una forma de cuidarnos.

Después de las vacaciones, recuperar la energía no consiste en hacer cambios extremos, sino en volver poco a poco a nuestros hábitos y prestar atención a lo que comemos.

Un plato de verduras, una ensalada fresca, unos pimientos rellenos o una crema caliente pueden convertirse en aliados perfectos para afrontar los primeros días de otoño con una alimentación variada y llena de sabor.

Tomate, pepino, pimiento y calabacín nos ofrecen infinitas posibilidades para cocinar de forma sencilla y disfrutar de productos frescos en nuestro día a día.

Porque volver a la rutina también puede tener su parte buena: volver a casa, volver a cocinar y volver a disfrutar de una mesa llena de productos naturales.